Una noche recostado en el prado del jardín, justo frente a mi casa, contaba una a una las estrellas que adornan el firmamento; cada estrella evocaba un sueño mas por realizar...

La veia a ella y en el universo de su cuerpo, viajaba sin orbita, como un cohete que se pierde en la inmensa oscuridad.

La niña de mis ojos me susurraba al oido... - algo peligroso, esta por suceder- . Perdido en la atmósfera huía de algo que sin saber me hiba a suceder.

Los rayos del sol me enceguecieron y una nave me abordó, secuestrando mi alma.... y pensaba en ella.

Lo único que podia salvarme era su amor.... amor que me recordó el peligro del cual huía.

Como un rayo, atravesé los años luz del firmamento, el ladrido de mi perro, hizo que perdiera la fuerza de gravedad que me mantenia todavia a flote, y me hallé desquiciado, tendido en el prado, en el jardin frente a mi casa y, una botella de alcohol, símbolo de mi despecho, la nave de mis sueños, reposaba junto a mi.

Aún todavía, el peligro me a asecha.